Los cuadros personalizados de huellas son una reciente moda muy original. Consisten en personalizar una ilustración del profesor ( aunque también son un bonito regalo de cumpleaños para padres, madres, pareja, comuniones…) seleccionando color y forma de cabello, color de piel, ropa, actitud…

Una vez seleccionados todos estos es elementos se colocan los nombres de los alumnos (aunque también podría hacer con nombres de familiares, amigos, asistentes a un evento, como comuniones).

El paso final es mojar el dedo en un tampón de huellas (de fácil limpieza posterior, basta con una simple toallita)  y plasmarlo en el cuadro, para de esa manera dejar una firma de lo más personal que perdurará durante muchos años.

Una vez plasmadas las huellas la lámina se introduce en el marco dispuesto a tal fin y ya se puede colgar.

Muchas veces el mejor regalo es el que sale del corazón. Mostrando un sentimiento más allá de un mero objeto físico.